Muchas veces me dijeron que en un día
todo lo que en mi imaginación cabía
y algunas cosas más podían pasar,
y nunca lo creí.
Siempre pensé que lo decían para que
me organizara en mi tiempo,
para que siguiera imaginando
y así escribiendo.
Pero hoy me dí cuenta
que un día en el que todo va bien
puede cambiar y entrar a un espejo
donde todo será para mal.
O puede ser al revés
que todo lo que quiera que pase pasará,
todo lo que iba mal cambiará
y todo será para bien.
Ojalá todo fuera tan fácil como pensar,
ojalá pudiera dejar de pensar
sin dejar de sentir y saber realmente
que siento sin que nadie me diga lo contrario.
Ojalá que fácil sería solo sentir
si mis sentimientos se fueran y volviera pensar
podría hacer las cosas de una mejor manera
sin risas o lágrimas que me lo impidieran.
¿Cómo es posible que en un solo día todo se allá confundido?
¿Por qué justo hoy?¿De qué me servirá?
¿Qué diablos podría hacer con todo esto?
Tantas preguntas que no quiero que tengan respuesta.
No puedo dejar de pensar,
y de sentir menos,
lo peor
es que quiero dejar ambas.
Ni pensar ni sentir,
ni razón ni corazón,
ni un si ni un no,
sin preguntas ni respuestas.
No quiero nada
y lo quiero todo
tengo mi mente en blanco
y el dolor de cabeza no para.
Solo un momento desde que desperté en casa sirvió para enojarme
solo un momento con una amiga sirvió para reír
solo un momento escuchando al silencio me sirvió para llorar
y solo un momento conmigo misma me servirá para tener paz.
Así como solo un momento necesité
así será mañana, solo un momento y ya,
nada más, solo eso, un segundo, una palabra, un gesto,
solo eso me podría decir que debo seguir y que debo dejar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario